Salud Emocional

Todas las mujeres del planeta pasamos por períodos menstruales por gran parte de nuestra vida. Lo que es completamente saludable y natural.

espiritualidad

 En nuestra cabeza relacionamos la menstruación como algo sucio, que causa repulsión, que debemos desechar.

 Para muchas mujeres es una función que detestan en lugar de protegerla como algo maravilloso y natural, por lo que sienten asco al tocar su propia sangre. Todo esto es normal, ya que hemos crecido en un mundo lleno de tabúes y mitos en cuanto a nuestro cuerpo y por supuesto a nuestra menstruación y por lo que la dimensión sagrada de la menstruación se ha ido desfigurando.

Esta posición nos ha desconectado de nuestra propia energía como mujeres, además de nuestra conexión con la Tierra.

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Muchas mujeres amamos nuestra sangre. Quizá, tu también lo hagas pero, si desgraciadamente por una programación inconsciente de los medios, sociedad, familia , etc sientes desagrado, perturbación, ansiedad ó alguna otra emoción negativa con relación a tu menstruación, es importante darnos cuenta y ser conscientes de que esta es una gran oportunidad que tenemos las mujeres cada mes, para purificar nuestra escencia femenina y enfrentarnos a emociones estancadas u ocultas en nuestro ser.

Así que, es importante reflexionar y cambiar nuestra actitud hacia nuestros ciclos menstruales para poder entender la maravilla de nuestro cuerpo y reconciliarse con él.


get-calmAl estar en paz y aceptar la menstruación con amor, podemos en estos días del ciclo, estar más conectadas espiritualmente y ser más creativas , llenas de inspiración que nos ayudará a lograr nuestra misión en este planeta.

Recuerda que la sangre es el líquido más sagrado de nuestro cuerpo y es un gran privilegio poder devolverlo como ofrenda a nuestra Madre Tierra.

Culturas ancestrales lo han visto así, como algo natural, que hay que respetar y celebrar.

Con esta vida, cada vez más acelerada donde vivimos de prisa y corriendo todo el tiempo es importante parar y tomar un momento para nosotras mismas. El lavado de las toallas o copitas no te llevará mucho tiempo y se convertirá más que en una tarea engorrosa, en toda una práctica espiritual en donde puedes recolectar tu sangre y decidir si quieres darla a tus plantitas (te lo agradecerán creciendo muy bonitas) u ofrendarla directamente a la Tierra.

Es sólo tener la voluntad y cambies algunos hábitos ¡Pronto te acostumbrarás, lo disfrutarás y te sentirás muy orgullosa de haberlo logrado!

Entonces..¿Estás lista y dispuesta a estar más en paz?

¿Quieres otra razón para dejar los desechables?